Su Obra - Poeta Huaracino Teofilo V. Mendez Ramos

Maestro y poéta Huarasino
Buscar
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Su Obra

Estudiar su obra, significaría referirse a su producción pedagógica y a la literaria propiamente dicha. Más nuestro propósito aquí, está referida sólo a su obra literaria, sin que esta preferencia quiera significar el cuestionamiento de su obra pedagógica.

El carácter eminentemente literario de esta edición, nos obliga a entrar al análisis de su obra en verso y en prosa. Bastante conocida la primera, en tanto que la segunda es una faceta muy poco conocida. Empero ambas hacen de su autor, uno de los clásicos de la Literatura Ancashina.


De acuerdo al testimonio de Ernesto Reyna, la obra literaria de Teófilo V. Méndez se desarrolló dentro de la corriente Modernista. Mas, esta simple enunciación no dice nada, puesto que el Modernismo no sólo fue una Escuela Literaria, sino un Movimiento artístico dentro del cual Se desarrollaron diferentes tendencias. Dice Manuel Pedro Gonzáles:
                                      

"El modernismo fue una expresión literaria sincrética, múltiple y compleja, individualista y honda, acrática y refinada, en la que se descubren tantas facetas o perfiles estilísticos como personalidades poderosas lo integraron. Con él se funden y aglutinan tendencias, estilos personales, escuelas, corrientes estéticas, filosóficas y hasta religiosas, que, arrancando de formas clásicas; y aún preclásicas; española, incorporaron fecundos jugos románticos, una fuerte dosis de parnasianismo, impresionismo, simbolismo, y valores individuales."

Manuel Durán, en su libro "Genio y Figura de Amado Nervo", señala una característica del Modernismo que tiene perfecta aplicación al Modernismo Ancashino.

"Es un hecho curioso que el triunfo del modernismo en Hispanoamérica coincida con el triunfo de la burguesía. Las relaciones del modernismo son los grupos sociales que, por todas partes, hacia fines del siglo pasado, se instalan sólidamente en el poder; y que aspiran a la paz, a la prosperidad, al enriquecimiento; son ambiguas. El modernismo no representa el espíritu de la burguesía, sino más bien su contrario, su sombra, su doble extrañamente distorsionado. El espíritu de la burguesía es realista; el del modernismo se opone a la realidad cotidiana. La burguesía se interesa más bien por la novela realista y naturalista (...). Pero al mismo tiempo la burguesía hace posible el movimiento de protesta y evasión que es el modernismo..."


Si trasladamos estos caracteres a la realidad ancashina, veremos que ellas tienen plena vigencia. Nuestro Modernismo se inicia en 1904 y concluye hacia 1929; coincide con el desarrollo de la burguesía ancashina, nacida a raíz del triunfo de la revolución de Piérola y se prolonga durante el período de la "República Aristocrática". La agricultura, la minería y el señuelo de la explotación del oro negro (caucho)de nuestra montaña, fueron los energéticos que dieron nuevas formas de vida a la sociedad huaracina. Además, en Huaraz, también los intelectuales ensayaron polémicas y controversias positivas contra el catolicismo tradicional del medio.

Según los manuales de Literatura, el Modernismo se desarrolla entre 1872 y 1916, o sea que llega a su fin el año de la muerte de uno de los más altos representantes del movimiento: Rubén Darío. Empero, algunos críticos, señalan como tope el año 1910, cuando el poeta mejicano Enrique Gonzáles Martínez publica su famoso soneto: "Tuércele el cuello al cisne", dando un nuevo sesgo a la creación literaria. A esta nueva forma de hacer literatura, a partir da Gonzáles Martínez y López Velarde, se le ha denominado postmodernismo, otorgándole características particulares e intentando una configuración diferente, cuando en realidad ambas formas constituyen un todo, como lo demuestra el poeta y crítico mejicano Octavio Paz.

Nuestra crítica llama a la nueva tendencia: “Postmodernismo". El nombre no es muy exacto. El supuesto postmodernismo;lo que está después es la VANGUARDIA;sino que es una crítica del modernismo dentro del modernismo, Reacción individual de varios poetas, con ella no comienza otro movimiento; con ella acaba el modernismo. Esos poetas son su conciencia crítica, la conciencia de su acabamiento. Se trata de una tendencia dentro del modernismo; las notas características de esos poetas; la ironía, el lenguaje coloquial; aparecen ya en Darío y en otros modernistas. Además, no hay literalmente espacio, en el sentido cronológico, para ese pseudo movimiento; si el modernismo se extingue hacia 1918 y la Vanguardia comienza hacia esas fechas, ¿dónde colocar a los post-modernistas?.

Lo dicho por Octavio Paz, tiene pleno cumplimiento en la Literatura Ancashina:no hay solución de continuidad entre el Post Modernismo y el Vanguardismo. Esto se da, precisamente, entre los integrantes del grupo o generación VESPERAL, en el cual sus miembros siguen tendencias diferentes. Así, son Modernistas: Pajuelo, Solís Lozada, Araya Soto, Tafur por el tema y el lenguaje; Post Modernistas: Méndez, Loli e Hinostroza. Este distingo nos permite comprender la obra literaria de Méndez como la de uno de los pilares del Modernismo en Ancash.

Quisiéramos hacer una edición cronológica de sus poesías, pero ello no es posible porque carecemos de adecuada seriación cronológica. Además, las pocas poesías cuya fecha de redacción conocemos, con excepción de una, las dos restantes son circunstanciales, y no corresponden a la obra fundamental del poeta. Ellas son: "El ensueño Triunfal" y "Desfile de Dioses", escritas en julio de 1921.

El "cerpus" de esta edición es su libro hasta ahora inédito; como libro; pero conocido a través de las poesías que en vida publicó en las revistas que hemos citado. El libro lleva por título "ALMA TRÉMULA". A ésta se le añaden las contadas poesías que escribió en sus últimos veinticinco años de vida.

POESIA

Dado el espacio de que disponemos, un breve análisis de su obra poética arroja los siguientes resultados: influencias de Chocano y de Rubén Darío, por su epicismo y el verso alejandrino en  "Desfile de Dioses", es de destacar que esta influencia no la encontramos en otros modernistas ancashinos. También es evidente la influencia de Chocano en su poesía  "El ensueño Triunfal", cantando la hazaña del aviador huaracino Ríos Godenzi.

Antes de entrar en estudio de ALMA TREMULA, sin caer en el defecto da la "crítica hidráulica" o de las fuentes, conviene señalar la ninguna influencia del gran romántico español, Gustavo A. Bécquer, a quien la crítica literaria considera el enlace entre el Romanticismo y el Modernismo. Esta influencia es evidente; en el fondo y en la forma; en la primera época de Agustín Loli, y algo también en la primera etapa de Alejandro Tafur.

El propio Méndez, reconoce su predilección por el poeta mejicano Gonzáles Martínez. Y la influencia del poeta mejicano sobre el poeta huarasino lo constatamos, inclusive, en la elección del título de su obra: ALMA TREMULA, está tomada de unos versos de la poesía "Un Fantasma", que forma parte del libro del poeta mejicano titulado "El Romero Alucinado", editado en 1923. Dicen los versos:


"El hombre que volvía de la muerte
se llegó a mí, y el alma quedó fría,
trémula y muda..."


La lectura atenta de estos versos, demuestra que Méndez tomó del segundo verso el sustantivo ALMA y del tercero el adjetivo TRÉMULO, dando vida al título de ALMA TREMULA.

Este libro, según el manuscrito original que manejamos, fue concluido en 1925, carece de índice y consta de l8 composiciones. Hay una anotación indicando dos títulos que no figuran en el cuaderno manuscrito.

Otra influencia que debemos destacar es la del poeta peruano Alberto Ureta. Corresponde a Ernesto Reyna, compañero de bohemia de Méndez, la primacía en haber señalado esta influencia, cuando en 1956 escribió:


"El último de los poetas de 18 kilates, el Alberto Ureta de Ancash, es Teófilo V. Méndez. Tiene escrito un libro de versos inédito, que asegura haberlo echado al fuego, por aquello del proverbio de Salomón:  "Vanidad de vanidades, todo vanidad."


Aceptamos también, corno válido, el juicio de David T. Izaguirre, cuando insiste en la influencia de Gonzáles Martínez y de Ureta. En síntesis, nosotros podemos decir que en Méndez influyen González, Martínez y Ureta en su predilección por el sustantivo alma. No hay que olvidar que el primer libro de poesías de Ureta se titula: "Rumor de Almas", publicado en 1911.

Para ilustrar la influencia de Ureta sobre Méndez, citaremos la poesía "Horas de Sol" de Ureta y  "Ansiedad" de Teófilo V. Méndez.

La influencia de Ureta prosigue a través de su segundo libro: "El Dolor pensativo"(1917), pues toda la poesía de Méndez teñida de panteísmo, espiritualidad, renunciación son semejantes a los del poeta limeño. Queremos concluir esta parte introductiva a la poesía de Méndez, citando las palabras de Fabio Xammar, cuando enjuicia la poesía de Ureta:


"En medio de las ambiciones homérico-chocanescas; de las poesías de salón de Gálvez, en la popularidad de Darío y Nervo, Ureta se aparta a construir su propio poemario de renunciación y panteísmo. Ama al contraste melancólico de las realidades; codiciado tesoro de místicos; y trata de expresar en la más pura simplificación de rimas, las cosas sencillas y desapercibidas."


Después de este libro, que acaso salvó del auto de fe a que alude Ernesto Reyna, Méndez siguió escribiendo de tarde en tarde. Podemos citar: "Desolación", publicada en 1952 e inspirada en el aluvión de 1941, y el bello "Colofón", para el Album de Francisco Gonzáles, escrito en 1946.



PROSA

En 1,953 nos comunicó Teófilo V. Méndez, que en prosa tenía los siguientes libros en preparación:
                    
"ALMAS ENFERMAS", colección de cuentos, de los cuales conocemos dos: "Resurrexit" y "El Diamante Azul", firmados con el seudónimo de Claudio Ethal.

Nos mencionó también dos novelas: una policial, sin nombre todavía; y otra, intitulada: "MEMORIAS DE UN ALUCINADO". Respecto a esta última, queremos hacer una aclaración; en julio de 1921, publicó en el último número de la revista "Vesperal", un cuento con el mismo título, indicando entre paréntesis que pertenecía a un título más amplio, que era nada menos que el de "Almas enfermas". Para aceptar sus declaraciones, tenemos que suponer que si su origen fue un cuento, con el tiempo le daría la forma y las dimensiones de una novela.         

No obstante haberse publicado dos, muy aceptables Antologías del Cuento Ancashino, ninguna de estas tiene un estudio sobre el Cuento Modernista que tiene destacados exponentes y valiosos ejemplos.

Es Octavio Araya Soto, el creador del cuento modernista en Huaraz, con su extraordinario "El Crimen de Julio Toral". El camino abierto por Araya, fue transitado por Méndez, quien comienza a escribir su libro de cuentos intitulado "ALMAS ENFERMAS". En el cultivo de este genero, Méndez revela; una vez más la ambivalencia modernismo-post modernismo; puesto que sus cuentos, todos bien logrados, son de auténtica factura modernista: personajes atormentados por problemas psicológicos y enfermedades corporales frecuentadores de los paraísos artificiales. Para hacer categórica nuestra afirmación, nos falta conocer los límites cronológicos de su composición, pero no creemos equivocarnos si los situamos entré 1918 y 1922, lapso en que el Modernismo alcanzó en Ancash su cenit.

Decimos esto, tomando en cuenta la fecha de publicación de su cuento "Memorias de un Alucinado" (1921), el único éxito en 1953. Este año, nosotros publicamos "Resurrexit", permaneciendo aun inédito "El Diamante Azul". Los dos cuentos publicados, llevan sendas dedicatorias para los dos mentores del modernismo ancashino: Octavio Araya y Abdon M. Pajuelo, respectivamente.

Sin, caer en la "crítica hidráulica", es necesario buscar los posibles modelos de "Claudio Ethal", en nuestra opinión fueron: Clemente Palma y Manuel Beingolea, entre los peruanos; y Edgar Allan Poe, entre los extranjeros. La influencia de este último nos fue manifestada por el autor y también se encuentran afirmaciones de esta naturaleza en diversos escritos del autor.

Así ponemos punto final a estas páginas de introducción, escritas a pedido de los familiadel poeta y de Francisco Gonzáles, Director del INC Filial de Ancash, y que tratan de ser la expresión de nuestra admiración hacia Don Teófilo V. Méndez, escritor y maestro.


 
 

Lima-Huaraz, 1978
Manuel S. Reyna Loli

 
 
Regreso al contenido | Regreso al menu principal
www.000webhost.com